sábado, 15 de agosto de 2009

El Centro de los Centros...


Este es el Centro de nuestra Via Lactea; nuestra casa estelar. Como el ombligo, pero a lo bestia. Sugerente, por supuesto. Y siguiendo con las sugerencias, un texto de Osho...

Hay una historia zen sobre un samurai, un gran guerrero. Una noche en que regresa a su casa y encuentra una gran rata sentada en su almohada. Por supuesto que lo enloquece. ¡Esto es demasiado! ¿Una rata ordinaria y de manera atrevida? Él tomó su espada -porque eso es lo único que sabe- y va hacia la rata. Pero la rata se escapa de alguna manera y se sienta en otro lugar, mirando al samurai con sus ojos parpadeantes. Ahora el samurai se puso furioso. Ésta es la primera vez en su vida que él ha perdido todo objetivo y esta rata está tratando de engañarlo. En su locura golpea aquí y allá, y debido a su locura va fallando. De repente, siente un temblor frío y empieza a transpirar. Surge la idea de que ésta no es una rata ordinaria; hay algo misterioso sobre ella. ¿Tal vez es un fantasma? El samurai se escapa y le dice a su familia. Le dicen que no tenga miedo y que no trabaje en ello. Ellos llevarán a su gato a la habitación. Se lleva el gato, pero el samurai está con escalofríos y temblores. El gato mira al samurai y trata de salir. Debe haber algo muy terrible allá, de lo contrario ¿por qué el samurai -un gran hombre y un gran guerrero- tiene tanto miedo? El gato entra en la habitación y la rata salta sobre él. El gato se escapa, con escalofríos y transpirando. La historia continúa. Todos los gatos del pueblo trataron, pero parece imposible la captura de la rata. Luego va al palacio y el rey le da su gato. El gato es llevado a la habitación del samurai. Él simplemente va, toma la rata en la boca y sale. Todos los gatos se reunieron y dijeron "¿Cuál es el truco? " Él dijo, 'No hay truco. Soy un gato y ella una rata- fin. No hay truco'. "No hay nada que sea alabado. Soy un gato, para mí es suficiente para atrapar a la rata. Ella es una rata. Como es natural para mí capturarla a ella, es natural para ella ser capturada." Este es el punto que se entiende en la vida. Tú eres un hombre, tú eres la mente, tú eres conciencia; ¡tú eres un gato! Entonces, ¿por qué tener miedo de las ratas? Los problemas vendrán, que son como las ratas. Situaciones que surgen, que son como las ratas. Tú eres un ser consciente. ¿Por qué tener miedo de tantas cosas? Cuando el problema se plantea sé consciente, y será suficiente. No hay necesidad de estar preparado. Tu preparación te matará. El guerrero perdió la razón por estar demasiado preparado -la espada, el guerrero, el ego. Los otros gatos, perdieron intentando, desde el principio al tratar de alcanzar esta rata. Sin embargo, el gato del rey pudo hacerlo. Es una historia zen y una de las más bellas, una historia muy significativa. Es la naturaleza de la conciencia resolver los problemas, como el espejo. No hay nada especial en él. Tú traes un problema para mí. No estoy preparado para ello. Acabo de ver en tu problema. Es la naturaleza de conciencia resolverlo. Si estoy listo, será la barrera. Esa es la diferencia entre un sabio y un hombre. Un hombre es listo. Antes de que le hayan solicitado su respuesta está ahí, preparada. Un hombre sabio no tiene respuesta en particular. Simplemente la capacidad de responder con responsabilidad, la sensibilidad para sentir el problema, eso es todo. ¡Suficiente! Así que ve sin preparación alguna, simplemente relajado. Deja que las cosas sucedan, y observa. Te sorprenderás por tu propia capacidad. Cuando surge un problema y tú no estás preparado, te sorprenderás de lo bonito que lo enfrentas. No hay miedo, no tiemblas, porque no has preparado la respuesta. Tú no te perturbarás. Simplemente ver el problema desde todos los lados. Así que ve como un gato, ¿mm? ¡Y podrás atrapar muchas ratas!
Osho- Amado de Mi Corazón
Diario Darshan
18 Mayo de 1976 pm
In Chuang Tzu Auditorium

Cap. 16 Un Sannyasin No Tiene Futuro Págs.96,99

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